¿Qué tipos de incapacidad laboral existen en la Seguridad Social?


Tipos de incapacidad laboral reconocidos. Hay muchos acontecimientos que pueden abocar al trabajador a abandonar su puesto de trabajo. No obstante, muchos de estos acontecimientos obligan al trabajador a dejar su trabajo por no poder desempeñarlo. Este es el caso de las incapacidades laborales. A continuación, detallaremos qué es la incapacidad laboral y qué tipos de esta institución jurídica existen, además de determinar qué requisitos se han de cumplir para poder ser incapacitados en cada uno de los tipos que hay.

¿Qué es la incapacidad laboral?

La incapacidad laboral es aquella situación en que se encuentra un trabajador cuando no es capaz de desempeñar las funciones propias y habituales de su puesto de trabajo. Así, la incapacidad laboral está íntimamente relacionada con la capacidad de los trabajadores de desempeñar su trabajo.

¿Qué tipos de incapacidad laboral existen reconocidos por la Seguridad Social?

Existen dos grandes tipos de incapacidad laboral reconocidos por la Seguridad Social en atención al alcance y al grado de incapacidad del trabajador en cuestión, si bien éstos tienen, a su vez, algunos subtipos. Veámoslos.

Incapacidad Temporal

La incapacidad temporal o IT, conocida por el público general como la ‘’baja médica’’ o ‘’estar de baja’’, es aquella situación en que se encuentra el trabajador cuando no puede desempeñar las funciones de su puesto de trabajo de forma puntual como consecuencia de una enfermedad profesional o común o un accidente, ya sea laboral o no laboral. Ilustremos esta definición con un ejemplo: imaginemos un albañil que, trabajando en una obra, cae de un andamio y se rompe un brazo. El tiempo que esté con el brazo escayolado no podrá desempeñar las funciones propias de su puesto de trabajo. Esta es una situación típica de incapacidad temporal.

La duración máxima de la incapacidad temporal es de 12 meses, si bien este plazo puede ser prorrogado durante 6 meses más. En cualquier caso, durante este tiempo, el contrato del trabajador queda suspendido y la actividad laboral cesa, si bien el trabajador tendrá derecho a una pensión económica del 60% de la base reguladora de su sueldo, aumentando hasta el 75% en caso de contingencias profesionales.

Incapacidad Permanente

La incapacidad permanente o IP es aquella situación en que se encuentra el trabajador quien, tras haberse sometido a un procedimiento o tratamiento médico, tiene reducidas o mermadas sus capacidades funcionales o fisiológicas de forma grave, de modo que ve reducida o anulada su capacidad laboral.

Dentro de la incapacidad permanente existen distintos subtipos, dependiendo de la enfermedad de que esté aquejado el trabajador y las causas que hayan provocado la enfermedad o accidente en cuestión, así como del grado de incapacidad. Los subtipos de incapacidad permanente son los siguientes:

  • Incapacidad Permanente Parcial o IPP: conlleva un grado de disminución del rendimiento normal de la profesión que no puede ser menor del 33%. Así, no hay un impedimento total para llevar a cabo las funciones principales del puesto de trabajo. El trabajador percibirá un único pago con 24 mensualidades cuando le reconozcan esta incapacidad.
  • Incapacidad Permanente Total o IPT: esta incapacidad impide al trabajador el desempeño de su profesión habitual, pero no de una profesión distinta. En este caso, el trabajador percibirá una prestación vitalicia del 55% de la base reguladora de su sueldo.
  • Incapacidad Permanente Absoluta o IPA: en este caso, el trabajador no puede desempeñar ninguna profesión, en cuyo caso percibirá una pensión vitalicia del 100% de su salario bruto.
  • Gran Invalidez o GI: la gran invalidez es un complemento del 45% del salario mínimo interprofesional que recibirá el trabajador, además de la pensión correspondiente por incapacidad, cuando requiera un cuidador porque no pueda valerse por sí mismo para realizar tareas del día a día como comer o asearse.

¿Qué requisitos se han de cumplir para optar a cada uno de los tipos de incapacidades laborales?

Para acceder a los diferentes tipos de incapacidades se han de cumplir una serie de requisitos. Son los siguientes:

Incapacidad Temporal

En este caso, los requisitos para que sea concedida la incapacidad temporal es que el trabajador esté dado de alta en la Seguridad Social y que haya cotizado, en caso de enfermedad común, 180 días en los últimos 5 años. Sin embargo, si la incapacidad es por un accidente profesional, no se necesitará un período de cotización mínima.

Incapacidad Permanente

Los requisitos dependerán del tipo de incapacidad permanente, si bien en todas ellas es requisito común el no tener la edad de jubilación y estar dado de alta en la Seguridad Social. Así, el único requisito en que se diferencian las unas de las otras es en la cotización mínima, la cual no es necesaria cuando la incapacidad es consecuencia de una enfermedad profesional:

  • Incapacidad Permanente Parcial: haber cotizado 1.800 días dentro los 10 años anteriores en caso de enfermedad común. Para los menores de 21 años, la cotización mínima será la mitad desde que hubieran cumplido los 16 años.
  • Incapacidad Permanente Total y Absoluta y Gran Invalidez: por enfermedad común y para menores de 31 años es necesario haber cotizado un tercio del tiempo desde que se tienen 16 años. Si la incapacidad es por enfermedad común para mayores de 31 años el período mínimo de cotización es de 5 años dentro de los 10 últimos años.